Las rejas de Plaza de Mayo

Las rejas protegen pero también dividen, el espacio publico fragmentado

En segunda lectura y después de haber pasado por Audiencia Pública, la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires sancionó este jueves una ley que revalida el enrejado de seguridad y prevención que cruza perpendicular sobre aproximadamente la mitad de la Plaza de Mayo y sus calles laterales.

«Se permite la instalación de un cerco de seguridad emplazado de modo transversal desde Av. Hipólito Yrigoyen hasta Av. Rivadavia, por detrás de la Pirámide de Mayo, a la altura del eje de las calles Defensa y Reconquista»

Dicho texto se incorporará al Código Urbanístico de la Ciudad de Buenos Aires como un nuevo inciso de las especificaciones referidas a ese paseo público, en el apartado de Áreas de Protección Histórica (APH1).

Por acción de una ONG que presentó un recurso de amparo, el Juzgado de 1ra. Instancia en lo Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad Nro. 8, a cargo del juez Osvaldo Otheguy, declaró a principios de este año  la ilegalidad de ese cerco metálico por no haber sido autorizado mediante una ley de la Ciudad Autónoma, al tratarse de un Área de Protección Histórica Específica.

Ahora, la ley sancionada deja taxativamente autorizada la instalación de dicho cerco e incorpora el plano de las rejas al Atlas del nuevo Código Urbanístico.

«La instalación del cerco de seguridad aludido tiene por objeto proteger, conservar y mantener el patrimonio y espacio público urbano, así como también garantizar las cuestiones relativas a la seguridad de los ciudadanos y de la Casa Rosada», argumentó el dictamen de mayoría de la comisión de Planeamiento Urbano.

Se trata de un sistema de rejas compuestas por columnas y paños que conservan y respetan el estilo de aquellas que rodean la Casa Rosada. El sistema es estático y manual en cuanto a su funcionamiento y, a diferencia de las vallas anteriores, permite ser parcialmente desmontado.

El proyecto llegó al recintos de sesiones acompañado por los informes técnicos del Ministerio de Ambiente y Espacio Público; una nota del Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales, «que presta conformidad con el proyecto, entendiendo las circunstancias de coyuntura que propician su necesidad», y sendos dictámenes del Consejo del Plan Urbano Ambiental y de la Comisión Especial de Patrimonio Arquitectónico y Paisajístico.

La Plaza de Mayo, es parte del “Eje cívico institucional de la Ciudad” -Distrito APH1- y fue protegida como Lugar Histórico Nacional desde 1942, por decreto del Ejecutivo nacional. La Comisión Nacional de Monumentos, Bienes y Lugares Históricos objetó la instalación de la reja expresando que “implica una división física permanente que fragmenta la lectura integral de este espacio público” y la colocación de “elementos permanentes es contrario a la preservación patrimonial, cultural y social de este ámbito urbano tan significativo”. Por su parte, el Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales, el 30 de octubre de 2018, basó sus argumentos en cuestiones de seguridad y no se expidió en términos patrimoniales.